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Historia de recuperación

Mi Vida Cambió el Día en que Dejé de Apostar

Mike Sciandra escondió su adicción al juego durante más de dos décadas. Esta es la historia del día en que paró — y de todo lo que mejoró después.

Mike Sciandra · 19 de enero de 2024 · 3 min de lectura

Un hombre de pie junto a una ventana al amanecer sosteniendo una taza de café

Cuando hice el cambio más grande de mi vida, en diciembre de 2020, todo mejoró. Física, emocional, espiritual, profesional y socialmente. Y lo más importante: recuperé mi identidad y el control sobre mi propia salud mental.

Hola. Me llamo Mike y soy un jugador compulsivo. No apuesto desde diciembre de 2020. Mientras escribo esto, llevo 1.125 días sin apostar. Y sí, todavía cuento cada día. Un día a la vez es más que un lema — es una forma de vida.

Sentía que escondía bien mi adicción. Mantenía una carrera, una familia, amigos y una imagen externa positiva. Pero por dentro estaba enfermo. El juego consumía mi vida. Cuando mi hija estaba conmigo, yo estaba presente. Cuando no, estaba apostando o planeando mi próxima apuesta.

Vengo de una familia de jugadores. Nací en Las Vegas, y algunos de mis primeros recuerdos son de las salas de juegos de los casinos mientras mi familia apostaba. Empecé a apostar en salones de Keno a los 14 años, jugaba bingo a los 16 y apostaba ilegalmente en casinos antes de tener la edad permitida. Sabía que no quería esa vida — pero construir una mejor es más fácil de decir que de hacer cuando ni siquiera sabes cómo se ve ese 'mejor'.

Entonces llegó 2020

Durante años soñé con tener mi propio negocio. En 2017 se hizo realidad, cuando convertí trabajos independientes de marketing en un negocio de tiempo completo. Pero en 2020 los eventos se cancelaron y los clientes recortaron sus presupuestos. Todo lo que había construido en tres años desapareció en una semana.

Estaba amargado, enojado y asustado. Así que recurrí a lo único que me había sido familiar durante 25 años. El juego se salió aún más de control. Incluso cuando la mayoría de los lugares estaban cerrados, encontraba maneras de seguir. Para ese verano ya sabía que necesitaba ayuda. Llamé a una línea de ayuda para el juego problemático, pero los terapeutas que me recomendaron no podían aceptar nuevos pacientes. Así que seguí apostando.

14 de diciembre de 2020 — el último día que aposté

No tuve el clásico 'fondo del pozo', pero ese día toqué mi fondo emocional. Puede que no estuviera en bancarrota financiera, pero estaba en bancarrota emocional y espiritual. El 15 de diciembre de 2020 empecé el tratamiento para el trastorno del juego.

El tratamiento fue intenso — tres sesiones individuales y grupales por semana, contacto diario con los terapeutas y muchas tareas. Hubo sesiones en las que reí, lloré y grité, todo a la vez. Pero, yendo día a día, mi pensamiento se fue aclarando.

La recuperación me devolvió más de lo que perdí

Mi nueva forma de vida me ha devuelto cosas que jamás imaginé. Pasé a trabajar en el lugar que me ayudó a descubrir la recuperación, compartiendo mi historia y conectando a otras personas con recursos de apoyo. Me certifiqué como Consejero en Trastorno del Juego y como Especialista en Apoyo entre Pares. Mi meta es seguir ayudando a otros a evitar el dolor que yo viví.

La mejor respuesta que puedo dar sobre por qué finalmente funcionó es esta: admití que era impotente frente al juego y que mi vida se había vuelto inmanejable. Mis viejas formas de afrontar las cosas no funcionaban, así que tuve que intentar algo nuevo — y por fin estaba listo para esforzarme al máximo y hacer que la recuperación sucediera.

Hoy sé que, al cambiar mi vida, también puedo ayudar a otros a cambiar la suya.Mike Sciandra

Si tú o alguien que conoces está sufriendo con el juego, por favor busca ayuda. En Estados Unidos puedes llamar al 1-800-GAMBLER, y en muchos países de América Latina y en España hay grupos de Jugadores Anónimos y líneas de ayuda locales. El apoyo es confidencial, y pedirlo no es el último recurso — es el primer paso.

BetClear es un bloqueador de sitios de apuestas, no un servicio médico. Si necesitas apoyo clínico o estás en un momento de crisis, contacta a un profesional calificado o a una línea de ayuda para el juego problemático de tu país.

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